
Las últimas proyecciones de crecimiento para 2026 indican que la economía argentina avanzará entre 0,2 % y 0,5 %, muy por debajo de los 2 % esperados a inicios de año. El recorte, anunciado por consultoras internacionales y analistas locales, complica la agenda del ministro Luis Caputo y del presidente Javier Milei, que buscaban demostrar una recuperación sostenida.
El 12 de junio de 2026, la consultora KPMG redujo su estimación de crecimiento del PIB nacional a 0,3 % para el cierre del año, citando una combinación de inflación del 210 % y un déficit fiscal que supera el 7 % del producto interno. En la misma fecha, Moody’s International ajustó su perspectiva a “estancamiento moderado”, anticipando una contracción de hasta 0,5 % en el segundo semestre.
El Banco Central, bajo la dirección de Santiago Bausili, confirmó en una conferencia de prensa el 8 de junio que la política monetaria está “mucho más despacio de lo que nos gustaría”, aludiendo a la reciente alza del dólar blue, que alcanzó los 1 200 pesos, y a la persistente presión sobre la liquidez del sistema financiero.
Los analistas del Instituto de Estudios Económicos (IEE) de la Universidad de Buenos Aires, liderados por la economista Lucía Gómez, atribuyen la revisión a la caída del precio internacional del soja, principal divisa de exportación, que en los últimos tres meses ha registrado una pérdida del 15 % respecto al nivel de abril. Esta caída reduce los ingresos de divisas y agrava la necesidad de financiamiento externo.
Por su parte, la consultora local Argentum Advisory señaló que la reforma tributaria impulsada por el gobierno, aunque busca ampliar la base imponible, ha generado incertidumbre entre los inversores y ha ralentizado la inversión privada, que en el último trimestre cayó un 8 % en comparación con el mismo período del año anterior.
En el ámbito externo, el Fondo Monetario Internacional reiteró en su informe del 5 de junio que la deuda externa de Argentina, que supera los 300 mil millones de dólares, sigue siendo una carga pesada y que cualquier retraso en el cumplimiento de los compromisos de pago podría desencadenar una nueva renegociación, lo que a su vez limitaría el acceso a nuevos créditos.
Ante este panorama, el ministro Caputo anunció el 14 de junio la implementación de un paquete de medidas de ajuste, que incluye la reducción del gasto público en un 3 % y la extensión de los plazos de pago de impuestos para pequeñas y medianas empresas, con la esperanza de mitigar el impacto de la desaceleración y volver a encaminar el crecimiento antes de fin de año.
De acuerdo con información difundida por: C5N
📝 ¡Gracias por tu lectura!
Tu feedback no solo mejora el contenido, sino que también inspira a otros lectores.
📝 ¡Gracias por tu lectura!
Tu feedback no solo mejora el contenido, sino que también inspira a otros lectores.