
En Rosario, los barrios están cambiando el mapa comercial de la ciudad, mientras que el centro siente el impacto de una baja en las ventas, altos costos y cambios en los hábitos de consumo. Según datos de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (Came), las ventas minoristas de pequeños y medianos comercios cayeron un 2,5% en el primer semestre del año, lo que se traduce en una caída interanual promedio del 9,6% en junio, según el Observatorio Económico de Rosario. Esto ha llevado a que los comerciantes busquen espacios más rentables y accesibles en los barrios, donde los costos son más bajos y la clientela es más estable.
La realidad comercial del centro de Rosario
La realidad comercial del centro de Rosario es un reflejo de la situación de la microeconomía y las formas de consumo en la ciudad. Los locales vacíos, los cambios de locación y la rotación de comercios son solo algunos de los indicadores de una situación que se ha vuelto cada vez más complicada para los comerciantes. El cierre de La Favorita, un emblemático local del centro, es solo un ejemplo de la situación por la que están pasando muchos comercios. Aunque el centro sigue siendo un lugar codiciado, la situación económica y los cambios en los hábitos de consumo han llevado a que los comerciantes busquen otras opciones más rentables y accesibles.
Cambios en los hábitos de consumo
Desde la pandemia, los hábitos de consumo han cambiado significativamente. La gente se ha acostumbrado a comprar en línea y a buscar opciones más cercanas a sus hogares. Esto ha llevado a que los comercios de cercanía y los centros comerciales barriales se vuelvan más atractivos para los consumidores. Ricardo Diab, presidente de Came, aseguró que "la gente se acostumbró a los comercios de cercanía y a la venta electrónica" y que "el microcentro es hasta un polo de paseo, pero la caída del consumo y la baja rentabilidad hacen que los comerciantes busquen en zonas más alejadas del centro donde los costos son más accesibles".
El auge de los centros comerciales barriales
Los centros comerciales barriales han experimentado un auge en los últimos años. La conversión de inmuebles residenciales en espacios comerciales ha sido una tendencia en Rosario y en todo el país. Esto ha llevado a que los barrios se vuelvan más atractivos para los consumidores y para los comerciantes. Los centros comerciales a cielo abierto, como los que se encuentran en Tiro Suizo, Echesortu, Fisherton o Empalme Graneros, son solo algunos ejemplos de la forma en que los barrios están cambiando el mapa comercial de la ciudad.
Un futuro incierto para el centro de Rosario
El futuro del centro de Rosario es incierto. Aunque sigue siendo un lugar codiciado, la situación económica y los cambios en los hábitos de consumo han llevado a que los comerciantes busquen otras opciones más rentables y accesibles. Es probable que el centro siga siendo un lugar de encuentro y de paseo, pero es necesario que los comerciantes y los responsables de la ciudad busquen formas de revitalizar el área y de hacerla más atractiva para los consumidores. La clave para el éxito estará en encontrar un equilibrio entre la oferta y la demanda, y en crear un ambiente que sea atractivo y accesible para todos. Solo así se podrá garantizar un futuro próspero para el centro de Rosario y para la ciudad en general.
De acuerdo con información difundida por: La Capital

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