
Central Córdoba no pudo reincorporar a Tomás Ramírez y el volante jugará en Atlético Pujato
El futbolista rescindió su contrato con Deportivo Morón, pero el Charrúa no dispuso de cupos reglamentarios para inscribirlo y acordó su cesión al ámbito regional hasta diciembre.
El mercado de pases del fútbol de ascenso en la región registró una novedad presupuestaria y reglamentaria de alto impacto institucional. Tomás Ramírez, una de las piezas futbolísticas más destacadas de Central Córdoba de Rosario durante la exitosa campaña de 2025, no podrá vestir la camiseta azul y roja durante el segundo semestre del año. Tras rescindir de manera anticipada su vínculo a préstamo con Deportivo Morón, el mediocampista ofensivo entrerriano no logró ser habilitado por la institución de barrio Tablada debido a la falta de cupos disponibles para incorporaciones. Frente a este escenario restrictivo, la dirigencia acordó su cesión temporal a Atlético Pujato para competir en la Liga Casildense hasta la finalización del calendario anual.
La situación administrativa tomó por sorpresa al cuerpo técnico charrúa, que pretendía sumar la jerarquía del volante para afrontar la etapa decisiva del torneo de Primera C. Sin embargo, al haber completado previamente las cuatro fichas permitidas por la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) en la ventana de pases invernal, la entidad rosarina quedó imposibilitada de tramitar la reapertura de su ficha. El desenlace obligó a buscar una alternativa logística acelerada que garantice el ritmo de competencia del deportista sin perder la titularidad de los derechos económicos y federativos de cara al ciclo 2027.
El imponderable legal reabrió el debate entre los asociados sobre los criterios de planificación en la conformación de los planteles profesionales dentro del ascenso. La imposibilidad de repatriar a un valor propio consolidado genera un contratiempo táctico para el esquema del equipo del parque de la Independencia, al tiempo que transforma a la Liga Casildense de Fútbol en un destino atípico para un jugador con rodaje reciente en certámenes nacionales.
Del brillo en Tablada a la falta de minutos en la Primera Nacional
El recorrido reciente de Tomás Ramírez explica la expectativa acumulada en el ambiente futbolístico rosarino. Durante el período 2025, el mediocampista entrerriano se transformó en el pilar conceptual del juego de Central Córdoba. Su nivel individual fue determinante para que el conjunto charrúa firmara una de sus actuaciones más memorables de la última década, alcanzando las instancias de octavos de final en la Copa Argentina —tras eliminar a rivales de categorías superiores— y logrando la clasificación al Torneo Reducido por el segundo ascenso a la Primera B Metropolitana.
El rendimiento desplegado en el Gabino Sosa despertó el interés de diversas instituciones de divisiones superiores. A comienzos de la presente temporada, Deportivo Morón logró acordar la cesión a préstamo del volante para disputar la Primera Nacional, luego de que el Gallo concretara un papel destacado en dicho certamen durante el ejercicio anterior. No obstante, la experiencia en el oeste del Gran Buenos Aires no arrojó el saldo deportivo proyectado: el jugador atravesó una etapa signada por la falta de minutos de juego y la escasa continuidad en las convocatorias oficiales del primer equipo.
Ante la falta de oportunidades para sumar rodaje en la principal categoría de ascenso del país, el deportista y la conducción de Morón consensuaron la rescisión anticipada del contrato. La intención inicial del jugador era retornar de forma inmediata a Rosario para reinsertarse en el proyecto futbolístico de Central Córdoba, donde conservaba el reconocimiento de la parcialidad y la consideración directa del cuerpo técnico.
La traba reglamentaria de la AFA y las gestiones administrativas de la dirigencia
Una vez concretada la salida del club bonaerense, las autoridades del Gabino Sosa iniciaron el procedimiento formal ante la AFA para registrar la ficha de Ramírez. El obstáculo insalvable radicó en el reglamento de la categoría, el cual impone un límite estricto de cuatro adiciones por plantilla en el mercado de invierno. Central Córdoba ya había utilizado la totalidad de las vacantes habilitadas para reforzar la estructura de su plantel profesional antes de que se produjera la desvinculación del volante en Morón.
Frente a esta limitación normativa, la comisión directiva charrúa elevó un pedido formal y desplegó gestiones ante los organismos pertinentes de la calle Viamonte para solicitar una excepción reglamentaria que permitiera la reinscripción del futbolista, argumentando que se trataba de un activo propio que retornaba de un préstamo fallido. Sin embargo, los requerimientos presentados resultaron infructuosos debido a la rigidez del reglamento de transferencias vigente para las categorías del ascenso metropolitano y del interior.
Sin margen legal para inscribirlo en el torneo de Primera C y con el objetivo primordial de evitar que el futbolista permanezca inactivo durante seis meses, la dirigencia articuló una salida pragmática. Se alcanzó un acuerdo para ceder a Ramírez a préstamo a Atlético Pujato, entidad que compite en el ámbito de la Liga Casildense de Fútbol, hasta diciembre de este año. La operación contempla el retorno automático del jugador a las filas de Central Córdoba a partir de enero, momento en que quedará habilitado para afrontar la pretemporada del próximo año.
El impacto en la Liga Casildense y el panorama para el mercado de pases
La llegada de Tomás Ramírez a Atlético Pujato representa un movimiento de jerarquía inédito para la competencia regional. La Liga Casildense, caracterizada por su paridad física y la presencia de planteles competitivos en el sur santafesino, suma a un futbolista con experiencia reciente en copas nacionales y fases de definición en el fútbol de AFA. Para el club de Pujato, el arribo del volante ofensivo significa un salto de calidad estratégico para aspirar a las instancias finales del certamen local.
En el entorno de la parcialidad charrúa, la resolución generó controversias y expresiones de frustración en las plataformas digitales, al verse privados de contar con una de las figuras más queridas del último tiempo en un tramo decisivo del torneo. Sin embargo, la cúpula dirigenil de Central Córdoba remarcó que la prioridad de la maniobra consistió en preservar el valor de mercado y el tono físico del deportista, garantizando que sume minutos de competencia formal antes de su reincorporación definitiva al club a comienzos del año entrante.
Este caso pone de manifiesto la complejidad que rodea a las reglamentaciones de las transferencias en el fútbol argentino, donde los cupos cerrados de incorporación suelen condicionar el margen de maniobra de los clubes para gestionar el patrimonio de sus propios futbolistas. Para Central Córdoba, la partida temporal de Ramírez obliga a sostener la lucha por el ascenso con la nómina actual, con la certeza de que el mediocampista regresará como el primer refuerzo confirmado para la temporada 2027.
De acuerdo con información difundida por: La Capital

📝 ¡Gracias por tu lectura!
Tu feedback no solo mejora el contenido, sino que también inspira a otros lectores.
📝 ¡Gracias por tu lectura!
Tu feedback no solo mejora el contenido, sino que también inspira a otros lectores.