
Una encuesta de Quaest realizada entre el 17 y el 20 de octubre muestra un empate técnico entre Flávio Bolsonaro y el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, con 45 % y 44 % de intención de voto respectivamente, a solo cuatro días del balotaje del 25 de octubre.
El estudio, encargado por la campaña de Flávio Bolsonaro, encuestó a 2 154 personas en todas las regiones de Brasil y aplicó un margen de error de ±2,1 puntos con un nivel de confianza del 95 %. Los resultados, publicados el lunes 21 de octubre, colocan al candidato liberal por delante de un punto, aunque la diferencia está dentro del rango de error estadístico.
Lula, que asumió la presidencia en enero de 2023, mantiene un 44 % de apoyo pese a una caída en su popularidad tras la polémica reforma tributaria aprobada en julio. Su campaña ha centrado los mensajes en la continuidad de los programas sociales y la defensa de la democracia frente a la amenaza de la extrema derecha.
Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, ha enfocado su discurso en la liberalización económica, la reducción del gasto público y la seguridad, prometiendo “un Brasil más seguro y próspero”. En los últimos debates televisados, el candidato destacó la necesidad de “recuperar la confianza del sector privado”.
El desglose regional del sondeo revela que Lula sigue liderando en el Nordeste, con un 58 % frente al 30 % de Flávio, mientras que el sur y el sudeste muestran una ventaja estrecha para el hijo Bolsonaro, alcanzando un 48 % contra 46 % para el mandatario.
Tras la publicación del estudio, la campaña de Lula emitió un comunicado que calificó los números como “una muestra de la resiliencia del proyecto popular” y pidió a los votantes que “no dejen que la polarización defina el futuro”. Por su parte, Flávio Bolsonaro celebró el avance, señalando que “el país está listo para un cambio de rumbo”.
Analistas políticos de la Universidad de São Paulo advierten que el estrecho margen obliga a ambos candidatos a buscar alianzas con partidos menores. Señalan que, históricamente, los balotajes brasileños con diferencia inferior al 5 % han dependido de la movilización de votantes indecisos y de la abstención.
Con la fecha del segundo turno fijada para el domingo 25 de octubre, los observadores internacionales, incluido el equipo de la OEA presente en Brasil, enfatizan la importancia de garantizar la transparencia del proceso y la seguridad en los centros de votación, especialmente en los estados con mayor rivalidad política.
De acuerdo con información difundida por: C5N
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