
El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, calificó de inesperado y oportunista el repentino énfasis de Javier Milei sobre la soberanía de las Malvinas durante su intervención en la Asamblea General de la ONU, generando un nuevo punto de tensión en la política exterior argentina.
El 21 de septiembre de 2026, el presidente argentino Javier Milei pronunció un discurso ante la Asamblea General en Nueva York, en el que afirmó que “las Malvinas son parte integral de la nación” y prometió “trabajar con la comunidad internacional para su recuperación”. Esta declaración marcó una ruptura clara con la postura que había mantenido durante los últimos ocho meses, cuando evitó mencionar el reclamo en foros internacionales para priorizar la agenda económica.
Kicillof, quien asumió la gobernación de la provincia de Buenos Aires el 10 de diciembre de 2023, respondió en una rueda de prensa en La Plata el 22 de septiembre, señalando que “nos sorprende que Milei ahora se acuerde de Malvinas cuando la agenda de su gobierno está centrada en la reforma del Estado”. El gobernador agregó que la súbita reactivación del tema “no parece más que una jugada política para distraer la atención de los problemas internos”.
El Ministerio de Relaciones Exteriores, encabezado por Santiago Cafiero, emitió un comunicado el mismo día en el que respaldó la posición histórica de Argentina y subrayó que “el reclamo soberano sigue siendo una prioridad permanente, independientemente de los cambios de discurso”. Sin embargo, el comunicado evitó referirse directamente a la crítica de Kicillof, manteniendo una postura institucional.
En la Cámara de Diputados, la bancada del Frente de Todos presentó una resolución el 23 de septiembre que insta al Gobierno nacional a “evitar la politización del reclamo de las Malvinas” y a “concentrarse en la diplomacia multilateral”. La propuesta fue respaldada por 124 diputados y rechazada por la mayoría del bloque de Juntos por el Cambio, que defendió la libertad del presidente para “reafirmar la soberanía nacional”.
Analistas de la Universidad de San Andrés, como la profesora Lucía Gálvez, señalaron que la maniobra de Milei podría estar orientada a reforzar su base electoral de ultraderecha, que ha demandado una postura más firme contra el Reino Unido. Gálvez añadió que “el discurso en la ONU sirve como una señal de alerta para los votantes que perciben al gobierno como débil en defensa de los intereses nacionales”.
De acuerdo con información difundida por: C5N
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