
Con el reloj marcando el cierre del plazo para presentar listas el martes a las 20 hs, la UCR cordobesa se encuentra a horas de una posible ruptura interna que podría obligar a la provincia a elegir autoridades el 20 de septiembre, pese a los intentos de reconciliación liderados por Ferrer y Mestre.
El plazo para la presentación de listas de candidaturas internas expira este martes a las 20 hs, según el reglamento del partido. De no alcanzarse un acuerdo entre las facciones, la asamblea programada para el 20 de septiembre decidirá la dirección de la UCR cordobesa, un escenario que la dirigencia nacional busca evitar para no debilitar su presencia en la provincia.
Las dos corrientes principales son el deloredismo, encabezado por el legislador Matías Gvozdenovich, y el mestrismo, liderado por el exintendente de Río Cuarto, Juan Jure. Gvozdenovich ha presentado una lista que incluye a 12 diputados provinciales, mientras que Jure reúne a 10 figuras locales, reflejando una pugna por la hegemonía del sector cordobés del partido.
Un puñado de congresales, entre ellos el diputado nacional Carlos Casado, la diputada María Luján y el senador Federico Almirón, se han posicionado como bloqueos clave. Estos legisladores han expresado su rechazo a cualquier pacto que implique la renuncia de candidaturas propias, argumentando que la negociación debe respetar la “autonomía provincial” y no ceder a presiones externas.
El riesgo de una división se traduce en la posibilidad de que la UCR presente dos listas separadas en la elección de autoridades internas, lo que podría diluir el voto del partido y favorecer a la coalición opositora en la provincia. Analistas de la Universidad Nacional de Córdoba advierten que una fractura podría costarle al radicalismo al menos el 15 % de los delegados que históricamente controla.
Por su parte, el presidente nacional del radicalismo, Gerardo Ferrer, ha llamado a la “unidad obligada” en una reunión de la mesa directiva el lunes, mientras el senador nacional del bloque mestrista, Carlos Mestre, ha reiterado su disposición a ceder puestos en la lista a cambio de garantías de representación para su sector.
Si no se logra un consenso antes del cierre del plazo, la asamblea del 20 de septiembre podría convertirse en una contienda abierta, con la posibilidad de que ambas listas compitan en la misma boleta y que, en última instancia, la UCR pierda la mayoría de sus delegados en la provincia, comprometiendo su influencia en la política nacional.
De acuerdo con información difundida por: LETRA P

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