
Desde la Clínica de las Américas, Nadia Beller rompió el silencio sobre el atentado que la dejó con varias esquirlas incrustadas en su cuerpo, mientras la opinión pública y la justicia bolivianas se centran en la acusación contra su expareja, Fernando Cerimedo.
El lunes 19 de agosto de 2026, a las 22:45 h, una lluvia de balas impactó la vivienda de Nadia Beller en el sector de Equipetrol, Santa Cruz de la Sierra, tras una disputa que habría surgido por la custodia de sus hijos. Testigos escucharon disparos y vieron a varios individuos huir en un vehículo negro, mientras la víctima quedó gravemente herida y fue trasladada de urgencia al hospital.
Al llegar a la Clínica de las Américas, Beller fue ingresada en la unidad de trauma con ocho proyectiles de diferentes calibres alojados en el abdomen, el pecho y la pierna derecha. Los médicos describieron la situación como crítica, pero estabilizada, y señalaron que la presencia de esquirlas metálicas dificultó la cirugía de extracción, prolongando su recuperación.
“Tengo varias esquirlas en el cuerpo y cada una representa una amenaza constante”, declaró Nadia Beller desde su cama, rodeada de guardias policiales que vigilan la entrada del pabellón. La periodista añadió que el miedo a un nuevo ataque la obliga a permanecer bajo estricta protección, lo que ha limitado su comunicación con la prensa y su familia.
La Fiscalía de Santa Cruz abrió una causa penal el martes 20 de agosto, señalando a Fernando Cerimedo, de 42 años, como principal sospechoso. Cerimedo, ex‑director de una empresa de construcción y ex‑pareja de Beller, fue detenido en la madrugada del miércoles y puesto a disposición judicial bajo cargos de tentativa de homicidio y violencia intrafamiliar.
Organizaciones de derechos humanos, como la Comisión Boliviana de Mujeres, denunciaron el patrón de violencia contra la mujer que se refleja en este caso y exigieron medidas de protección más efectivas. El presidente Luis Arce, en una rueda de prensa el jueves, manifestó su compromiso de “garantizar justicia y seguridad” para la víctima y su familia.
El proceso judicial está previsto para iniciar el 12 de septiembre, cuando la defensa de Cerimedo presentará sus argumentos y la Fiscalía solicitará una pena de 25 años de prisión. Mientras tanto, Nadia Beller se somete a sesiones de fisioterapia para extraer los fragmentos metálicos y recuperar la movilidad, bajo la atenta mirada de sus allegados y la sociedad boliviana.
De acuerdo con información difundida por: C5N
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