
Las obras de remodelación en la plaza De la Cooperación dejaron al descubierto casi 500 metros cuadrados del subsuelo del histórico Mercado Norte en Rosario, lo que motivó un relevamiento municipal para definir su futuro uso patrimonial.
Un descubrimiento que revive la historia comercial de Rosario
Las tareas de remodelación que el municipio lleva adelante en la tradicional plaza De la Cooperación, ubicada en la esquina de Mitre y Tucumán, derivaron en un hallazgo arqueológico e histórico inesperado para los vecinos y las autoridades locales. Con el avance de las máquinas y el trabajo de los operarios, quedaron expuestas las estructuras subterráneas que pertenecieron al antiguo Mercado Norte, un centro de abastecimiento emblemático que funcionó en ese sector del macrocentro rosarino durante casi un siglo.
El espacio recuperado abarca una superficie aproximada de 500 metros cuadrados bajo nivel, compuesta por antiguos depósitos, cimientos y pasadizos que formaban parte de la dinámica comercial de la ciudad desde principios del siglo XX. Aquel mercado funcionó de manera ininterrumpida hasta finales de la década de 1970, momento en el cual las instalaciones fueron demolidas por completo para dar paso a la creación del espacio público verde que hoy lleva el nombre oficial de plaza De la Cooperación, aunque es popularmente identificada por su entorno y referentes urbanos.
La aparición repentina de estos cimientos motivó un inmediato operativo de inspección por parte de las áreas técnicas de la Municipalidad de Rosario. Equipos de la Secretaría de Obras Públicas y de la repartición de Planeamiento Urbano se constituyeron en el lugar para realizar un relevamiento exhaustivo del estado estructural de los casi 500 metros cuadrados subterráneos, evaluando tanto la estabilidad de los techos y paredes como la presencia de humedad o acumulación de agua acumulada durante décadas de ocultamiento.
Del viejo Mercado Norte a la plaza De la Cooperación: antecedentes de un predio clave
Para comprender la magnitud del hallazgo es necesario remontarse a los orígenes urbanísticos de la zona céntrica de Rosario. El Mercado Norte constituyó durante décadas uno de los polos de consumo más importantes de la ciudad, albergando puestos de frutas, verduras, carnicerías y almacenes que abastecían a los vecinos de los barrios Centro y Norte cuando el ejido urbano poseía otra escala y dinámicas de comercialización diferentes.
Hacia el cierre de los años setenta, el desgaste edilicio y la transformación en los hábitos de compra de la población —con la irrupción de las primeras grandes superficies comerciales y supermercados— decretaron el fin de su operatividad comercial. La decisión política de la época priorizó la demolición total de la estructura de superficie para dotar al sector de un pulmón verde y un espacio de encuentro ciudadano, eliminando visualmente cualquier rastro de la edificación original, cuyo subsuelo quedó sellado y olvidado bajo las napas de tierra y cemento de la plaza.
"La aparición de este tipo de estructuras nos obliga a replantear la intervención en el espacio público y a cruzar la mirada urbanística con la preservación del patrimonio histórico de la ciudad", señalaron fuentes vinculadas a las tareas de inspección técnica en el predio de Mitre y Tucumán.
Alternativas de uso y valor patrimonial para el subsuelo recuperado
A partir de la confirmación formal del estado de los cimientos, el Ejecutivo municipal analiza distintas alternativas sobre el destino que se le otorgará al espacio subterráneo. Entre las propuestas que comenzaron a evaluarse en las comisiones de urbanismo figura la posibilidad de transformar el sitio en un punto de interés histórico y cultural, permitiendo que la ciudadanía pueda acceder mediante visitas guiadas o intervenciones museográficas a una parte de la arquitectura rosarina que permanecía oculta.
Los especialistas en patrimonio subrayan que la preservación de estos 500 metros cuadrados representa una oportunidad única para la memoria urbana, similar a experiencias de puesta en valor realizadas en otras grandes ciudades del país que integran restos arqueológicos urbanos a la superficie mediante lucernarios, pisos vidriados o accesos controlados. Sin embargo, los técnicos advierten que cualquier proyecto de refuncionalización requerirá de una inversión presupuestaria considerable y de estudios de ingeniería complejos para garantizar la seguridad estructural de la plaza superior y el cumplimiento de las normativas vigentes en materia de accesibilidad y ventilación.
Por el momento, el perímetro de la obra permanece vallado mientras se completan las pericias técnicas y se define si el proyecto de remodelación integral de la plaza De la Cooperación contemplará la integración de este testimonio histórico o si, por el contrario, las estructuras volverán a ser selladas de manera definitiva bajo estrictas normas de preservación técnica.
De acuerdo con información difundida por: La Capital
📝 ¡Gracias por tu lectura!
Tu feedback no solo mejora el contenido, sino que también inspira a otros lectores.
📝 ¡Gracias por tu lectura!
Tu feedback no solo mejora el contenido, sino que también inspira a otros lectores.