
El socialismo presentará una propuesta propia para adecuar la normativa a la nueva Constitución, manteniendo la Boleta Única actual y rechazando el modelo concentrado que impulsa la Casa Gris.
El Partido Socialista de Santa Fe formalizará la presentación de un proyecto propio de reforma electoral que introduce marcadas discrepancias con la estrategia diseñada por el gobernador Maximiliano Pullaro. Si bien el socialismo comparte con la Unión Cívica Radical (UCR) —su principal socio político en el frente Unidos para Cambiar Santa Fe— la urgencia técnica de adecuar la legislación vigente a las exigencias que impondrá la nueva Constitución provincial, la iniciativa legislativa encendió alarmas dentro de la coalición gobernante al plantear un modelo de votación estructuralmente opuesto al que promueve el Poder Ejecutivo desde la Casa Gris.
La propuesta socialista, elaborada por los equipos técnicos y legislativos del partido, se enfoca de manera prioritaria en la preservación del sistema de Boleta Única por categorías que rige en el territorio provincial desde el año 2011. A diferencia de la intención del sector de Pullaro, que busca avanzar hacia una simplificación del proceso mediante la unificación o concentración de la oferta electoral en un menor número de papeletas, el socialismo defenderá de manera intransigente la subsistencia de las cinco boletas independientes. Esta postura busca garantizar que el elector mantenga la autonomía total para seleccionar candidatos en cada estamento institucional de forma separada.
El disenso no se limita únicamente al instrumento de votación, sino que se extiende a los criterios de representatividad y competencia dentro de las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). El borrador del socialismo contempla una visión sustancialmente más flexible respecto de los pisos electorales requeridos para que las fuerzas minoritarias accedan a las elecciones generales, marcando una distancia conceptual con la búsqueda de un escenario político más bipartidista o concentrado que subyace en las proyecciones del radicalismo santafesino.
El socialismo busca blindar el sistema tradicional de votación
La decisión del socialismo de marcar una posición autónoma responde a una consideración histórica y metodológica. La Boleta Única por categorías fue uno de los hitos institucionales de las gestiones del Frente Progresista, Cívico y Social, y en el partido consideran que alterar su funcionamiento básico representa un retroceso en términos de transparencia democrática. Los legisladores del bloque socialista argumentan que el elector santafesino ya tiene internalizado el mecanismo de las cinco boletas (gobernador, diputados, senadores, intendente y concejales o comisiones comunales), por lo que una modificación sustancial generaría confusión en el cuarto oscuro.
"La Boleta Única por categorías es una conquista de la ciudadanía santafesina que garantiza equidad en la competencia y libertad absoluta a la hora de elegir", señalaron fuentes vinculadas a la conducción del bloque socialista en la Cámara de Diputados. El argumento técnico que esgrimen es que la división por colores y categorías impide el denominado "efecto arrastre" que suelen usufructuar las estructuras mayoritarias, obligando a los candidatos de cada región a revalidar su representatividad territorial de manera directa y sin el amparo de figuras nacionales o provinciales de mayor peso relativo.
La estrategia del socialismo contempla la apertura de una ronda de consultas con organizaciones de la sociedad civil y especialistas en derecho electoral para legitimar su postura antes del inicio formal del debate en las comisiones parlamentarias. El bloque confía en que la defensa del sistema actual sumará adhesiones no solo en sectores de la oposición vinculados al peronismo y a las fuerzas de izquierda, sino también en legisladores de partidos menores que integran la propia coalición Unidos y que verían peligrar su supervivencia política ante una eventual concentración del sistema de votación.
La controversia por los pisos electorales y las minorías
El segundo punto de discordia entre el proyecto socialista y las intenciones de la Casa Gris radica en la modificación de los umbrales de votos necesarios para superar la instancia de las PASO. Mientras que el sector alineado con el gobernador Pullaro evalúa la conveniencia de elevar los pisos electorales para depurar la oferta de candidatos y otorgar mayor gobernabilidad a las listas ganadoras, la iniciativa del socialismo propone sostener criterios que favorezcan el pluralismo político y contengan la fragmentación sin excluir a las expresiones minoritarias.
El debate técnico gira en torno al porcentaje del padrón general o de los votos válidos emitidos que se le exige a cada partido o coalición para acceder a la distribución de escaños mediante el sistema D'Hondt en la categoría de cuerpos colegiados. Para el socialismo, elevar de manera artificial estos pisos legales significaría clausurar el acceso a la Legislatura y a los concejos municipales de partidos vecinales y de cuadros técnicos que aportan diversidad al debate legislativo, consolidando un esquema de concentración que contradice la tradición de consenso de la política santafesina.
"El pluralismo y la representación de las minorías son elementos constitutivos de la calidad institucional de Santa Fe, y cualquier reforma debe ampliarlos, no restringirlos", indicaron desde el entorno de los redactores de la iniciativa socialista. Esta diferenciación pone de manifiesto que, más allá de la coincidencias de gestión dentro del frente Unidos, el socialismo busca preservar su identidad partidaria y asegurar reglas de juego que le permitan mantener su peso específico en las deliberaciones futuras, ante el crecimiento territorial del radicalismo tras los resultados del año 2023.
Impacto institucional y las negociaciones en la Legislatura
La presentación en paralelo de ambos proyectos obligará a la coalición oficialista a iniciar un complejo proceso de negociación interna en la Legislatura provincial, donde Unidos cuenta con mayoría propia pero requiere de cohesión interna para avanzar con reformas de carácter constitucional. El gobernador Maximiliano Pullaro ha manifestado de manera reiterada su voluntad de que la reforma electoral avance sobre la base del mayor consenso posible, buscando evitar que los disensos técnicos se transformen en fisuras políticas que debiliten la agenda parlamentaria del Ejecutivo.
El escenario en la Cámara de Diputados, presidida por Clara García, se perfila como el epicentro de la discusión. El socialismo posee allí una bancada numerosa que resulta indispensable para la aprobación de cualquier modificación al Código Electoral. Los operadores políticos de la Casa Gris ya han iniciado contactos informales con referentes del socialismo para evaluar posibles puntos de convergencia, evaluando alternativas intermedias que podrían incluir el diseño de una boleta única que agrupe algunas categorías sin perder la fisonomía que defiende el partido de la rosa.
La discusión sobre la reforma electoral en Santa Fe adquiere una relevancia que trasciende las fronteras de la provincia, al tratarse de uno de los distritos subnacionales pioneros en la implementación de sistemas de votación modernos que luego fueron tomados como referencia para la legislación nacional. El resultado de esta puja interna determinará no solo la dinámica de los comicios locales en los próximos años, sino también el equilibrio de poder dentro de la alianza gobernante, testeando la capacidad de supervivencia de las identidades partidarias frente al sesgo unificador que intenta imprimir la gestión actual desde el Ejecutivo provincial.
De acuerdo con información difundida por: LETRA P

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